miércoles, 7 de junio de 2023

7 DE JUNIO - LOS BOLOGNESI

 7 de junio de 1880, día de la heroica defensa de Arica, que estuvo a cargo del coronel Francisco Bolognesi y los defensores que lo acompañaron "hasta quemar el último cartucho".

En 1905 el general ruso Stoessel, quien defendía Puerto Arturo, puerta de la Manchuria se rindió ante el cerco de los japoneses. Enterado el Zar Nicolás II, exclamó "Si Bolognesi hubiera defendido esa plaza, Puerto Arturo no hubiera caído en manos de los japoneses. (1)

El apellido Bolognesi y el 7 de junio, forman un sólido binomio en nuestra historia, que se reforzó meses después, cuando en la defensa de Lima, murieron a consecuencia de sus heridas, el capitán Enrique Bolognesi y el teniente Augusto Bolognesi, hijos del héroe, en donde también combatió en las baterías del cerro El Pino, el teniente Federico Bolognesi, hermano mayor de Enrique y Augusto, quién sobrevivió a la guerra.

Además de ellos, es conocido que Mariano Bolognesi, hermano de Francisco fue también militar, alcanzó el grado de coronel y participó en la defensa de Lima, y años antes estuvo en el combate del 2 de mayo de 1866, además fue un reconocido músico.

Sin embargo, del que poco se menciona, es del hijo de Mariano, José Jesús Bolognesi Coloma, que también fue militar y al igual que sus primos hermanos, Enrique y Augusto, inicio su carrera durante la guerra del Pacífico y obtuvo su despacho de subteniente, participando n la defensa de Lima, en la batalla de San Juan, el 13 de enero de 1881, donde fue hecho prisionero.

Luego de la guerra, continuo en ejército y tras servir en varias unidades militares, fue enviado al Ecuador como agregado militar al Ecuador, donde contrajo matrimonio con la dama ecuatoriana Genoveva Zaldumbide Arteta, en el año 1896.

Posteriormente, con el grado de teniente coronel, fue edecán del presidente José Pardo y Barreda,  y en esa condición estuvo presente en la inauguración del monumento a Francisco Bolognesi en 1905, ceremonia a la que asistió especialmente invitado, Roque Sáenz Peña, al que se le otorgó el grado de general.

El 7 de junio siguió unido al entorno Bolognesi, con 2 hechos familiares. El primero con un evento feliz, sucedió en 1892, en que nació en el Callao, Federico Roberto Bolognesi Bolognesi, hijo de Federico Bolognesi Medrano y de Ana Bolognesi Coloma, el mismo día en que se recordaban 12 años de la gesta de Arica.

Federico, nieto del héroe de Arica, años después, llegó a ser 2do vicepresidente de la República en el gobierno del general Manuel Odría.

El 2do hecho, aunque fue triste para la familia, el destino quiso que el comandante José Bolognesi Coloma, siga ligado a la historia del Perú, en especial con la batalla de Arica, tras una larga enfermedad, falleció en la mañana del 7 de junio de 1909, el mismo día en que se conmemoraba el 29avo aniversario de la inmolación de su tío, el coronel Francisco Bolognesi.

La edición de la tarde del día 7 de junio de 1909, del diario El Comercio, en la nota de sociales, indicaba "que después de una larga enfermedad, había dejado de existir en la mañana de ese día. El teniente Bolognesi pertenecía a una distinguida familia, era sobrino carnal del héroe de Arica, cuyo sacrificio hoy se conmemora, y había ingresado desde joven en la carrera militar, alcanzando el grado en que fallece.

Por Juan Carlos Saldaña Salmón

Fuente:

(1) Gerardo Vargas Hurtado - "La batalla de Arica"

- Libro "Bolognesi" editado por Telefónica

- Archivo Diario El Comercio

- Imágenes tomadas del libro citado  y de la Revista Prisma - noviembre de 1905






martes, 6 de junio de 2023

6 DE JUNIO 1920 - ENTREGA DEL BASTON INSIGNIA DE MARISCAL A CACERES

 El domingo 6 de junio del año 1920, frente al monumento a Francisco Bolognesi, luego del acto de la jura de la bandera, el presidente Leguía entregó al general Andrés Avelino Cáceres el bastón insignia de mariscal.

En su discurso el presidente Leguía dijo: "En nombre de la patria, que agradece vuestros servicios y bendice vuestro nombre, os entrego este símbolo de vuestra suprema jerarquía militar. Recibidle y ostentadle con ese noble y sereno orgullo que dan conciencia del propio desprendimiento y la satisfacción del deber cumplido hasta la temeridad. Al ponerle en vuestras manos, os prometemos inspirarnos siempre en vuestras virtudes y proezas, hasta alcanzar algún día lo que vos no pudisteis conseguir, la redención de nuestros cautivos, la reintegración de nuestros territorios detentados, la reposición del Perú a lo que fue, su exaltación a lo que debe ser".

En el Perú, Cáceres es visto como un símbolo de la resistencia contra Chile, durante la guerra, un héroe que nunca se doblegó y que hasta el último instante organizó fuerzas para mantener viva la resistencia, pese a los reverses. Su figura es ampliamente recordada de todos los peruanos.

Imágenes de la ceremonia y Cáceres con su bastón.






Fuente:
- Revista Mundial - Junio 1920
- Biblioteca Nacional del Perú - Archivo Courret/Dubreuil





lunes, 5 de junio de 2023

5 DE JUNIO 1880: ARICA NO SE RINDE

 Hoy 5 de junio, día de la célebre respuesta que dio el coronel Francisco Bolognesi al mayor Juan José de la Cruz Salvo, parlamentario del ejército chileno, quién fue a solicitar la rendición de la plaza.

En una primera reunión entre Bolognesi y Salvo, se realizo el siguiente diálogo:

- "Le oigo a Ud., señor dijo Bolognesi, con voz completamente tranquila".

- "Señor, contesto Salvo, el general en jefe del ejército chileno, deseoso de evitar un derramamiento inútil de sangre, después de haber vencido en Tacna al grueso del ejército aliado, me envía a pedir la rendición de la plaza, cuyos recursos en hombres, víveres y municiones conocemos".

- "Tengo deberes sagrados, repuso el gobernador de la plaza, y los cumpliré quemando el último cartucho".

- "Entonces está cumplida mi misión, dijo el parlamentario, levantándose".

-"Lo que le he dicho a Ud., repuso con calma el anciano, es mi opinión personal; pero debo consultar a los jefes" y luego de unos momentos se presentaron los siguientes 14 de sus oficiales:

  • Coronel Alfonso Ugarte
  • Capitán de Navío Juan Guillermo More
  • Coronel José Joaquín Inclán
  • Coronel Mariano Bustamante
  • Coronel Justo Arias Aragüez
  • Coronel Marcelino Valera
  • Teniente Coronel Manuel C. de la Torre
  • Teniente Coronel Ricardo O´Donovan
  • Teniente Coronel Francisco Cornejo
  • Teniente Coronel Ramón Zavala
  • Teniente Coronel Juan Pablo Ayllón
  • Teniente Coronel Medardo Cornejo
  • Capitán de Fragata José Sánchez Lagomarsino"
Cuando estuvieron todos sentados, en pocas y dignas palabras, el gobernador de la plaza reprodujo en sustancia su conversación con el emisario chileno, y al llegar a la respuesta que había dado a la intimidación se levantó tranquilamente More y dijo:
"Esa es también mi opinión"

Siguieron los demás en el mismo orden, por el de su graduación, y entonces dejando a su vez su asiento, el mayor Salvo, volvió a repetir, "Señores, mi misión está cumplida" (1).

2 días después, el 7 de junio, 9 de los 15 asistentes a la junta murieron en el campo de batalla, cumpliendo su promesa, Francisco Bolognesi, Alfonso Ugarte, Juan Guillermo More, José Joaquín Inclán, Mariano Bustamante, Justo Arias Aragüez, Ricardo O´Donovan, Francisco Cornejo y Ramón Zavala.

Sólo 6 de los oficiales que participaron en el juramento de pelear hasta quemar el último cartucho, quedaron heridos, veamos que fue de ellos, al término de la batalla.

Marcelino Varela quedó gravemente herido, fue operado en Tacna y luego fue trasladado a Lima para su recuperación. (2)

Manuel C. de la Torre, José Sánchez Lagomarsino, Medardo Cornejo, Juan Pablo Ayllón y Roque Sáenz Peña, fueron capturados y conducidos a prisión a Chile.

Manuel C. de la Torre y José Sánchez Lagomarsino, permanecieron en un largo cautiverio siendo liberados después del tratado de Ancón. (3)

Medardo Cornejo, logró fugarse de prisión, llegando a Buenos Aires, donde a través de la delegación peruana, fue nombrado cónsul en Tucumán, Salta y Jujuy, y desde ahí colaboró con el envió de armas que obsequió a los aliados el presidente argentino general Rocca. (4)

Juan Pablo Ayllón, merece un recuerdo especial, estando en prisión enferma gravemente y le ofrecieron su libertad si firmaba un acta comprometiéndose a no tomar las armas contra Chile, promesa que rechazó violentamente, como un insulto que le estaban haciendo a su persona y a su calidad de peruano.

A su esposa le escribiría entonces, la siguiente carta:

"Me exigen una firma deshonrosa por mi libertad, me encuentro muy mal de salud, quizá ésta sea la última carta que te escriba; pero no puedo acceder a semejante humillación, yo no tengo más patrimonio que el honor, única herencia que les dejo a mis hijos; pero no puedo mancillar mi honor, no puedo deshonrar la dignidad de mi patria. Haz tú, intención de no verme más, me encuentro sumamente desfallecido y pronto descansaré de tantos sufrimientos.
Adiós querida esposa, tal vez ya no recibirás más cartas mías".

Juan Pablo Ayllón, falleció unos días después, en Santiago de Chile, el 21 de setiembre e 1881. (5)

Teniente Coronel Roque Sáenz Peña, joven argentino que abrazó la causa peruana y se incorporó al ejército peruano, fue herido y conducido prisionero a Chile, en donde luego de unos meses, por intervención de su gobierno, fue liberado, regresó a la Argentina donde retomó su carrera política, llegando a ser presidente de la república en 1910.

Años después en una ceremonia en Buenos Aires, al recibir la medalla del congreso peruano, pronunció las siguientes palabras:

"Ofrecí al Perú lo único que tenía, mi caballo, mi espada y mi vida. Al caballo me lo mataron en la refriega; la espada se me desprendió de mi brazo con la herida final, y mi vida...mi vida, no la quiso el Perú, me la devolvió en Arica, o por orgullo nacional quería que sólo sangre peruana regara el Morro, o porque pensó, que era necesario que quedará en pie, un testigo imparcial del heroísmo de sus hijos". (6)




Y efectivamente, sus últimas palabras, fueron ciertas. Años después de la epopeya del Morro, Ricardo Palma, escribió en 1885 un artículo sobre Bolognesi y la gesta de Arica, el cual fue reproducido por varios diarios de Sud América, entre ellos, El Mercurio de Valparaíso, lo que originó que el coronel Salvo (mayor en el año 1880), publicará un artículo negando que Francisco Bolognesi haya pronunciado la histórica frase “Quemaré hasta el último cartucho”, afirmando que la frase era producto de la imaginación de nuestro laureado escritor.




La respuesta de Ricardo Palma, no se hizo esperar y publicó un artículo denominado RESPUESTA A UNA RECTIFICACION, en donde entre sus argumentos, citó a los únicos oficiales sobrevivientes a la junta, entre ellos, Roque Sáenz Peña, apelando el testimonio del bizarro argentino, en un artículo que publicó en Buenos Aires sobre la reunión de Bolognesi y los héroes de Arica, con el mayor Salvo.

A continuación, se presenta la transcripción del artículo que escribió Ricardo Palma.

RESPUESTA A UNA RECTIFICACION (7)

"El señor coronel del ejército chileno, don J. de la Cruz Salvo, ha tenido a bien publicar en el Mercurio de Valparaíso, un artículo rectificatorio del que escribí en el folleto que el 28 de julio dio a luz la sociedad Administradora de la Exposición.

Estimando los corteses elogios con que me favorecen el señor Salvo, paso a contestarle, sin propósito, se entiende, de sostener polémica, que para ella ni las múltiples atenciones que el servicio de la Biblioteca Nacional me impone, ni lo decaído de mi salud me dejan campo.

Entre la narración que hace el señor Salvo de la conferencia de Arica y la que yo hice, no hay otra diferencia sino la que aquella es larga y minuciosa y la mía lacónica o sintética, como cuadraba a la índole literaria de mi trabajo. No veo pues, el objeto de rectificación en esa parte. Con distintas palabras, en el fondo, el señor Salvo y yo hemos escrito lo mismo.

Pasemos al único punto en serio.

Niega el señor Salvo que en la respuesta dada por el coronel Bolognesi al jefe parlamentario hubiera habido la frase quemaré hasta el último cartucho. Muertos en el combate, casi todos los jefes peruanos que asistieron a la junta de guerra, con excepción de los comandantes Roque Sáenz Peña, Marcelino Varela y Manuel C. de la Torre, apelo al testimonio de estos.

El comandante Roque Sáenz Peña la ha consignado en el brillante artículo que hace poco publicó en Buenos Aires.

Por el mes de junio de 1880, toda la prensa del Perú y de Chile se ocupó de la histórica frase. Recientes estaban los hechos, y aquella era la oportunidad en que el señor Salvo, tan celoso hoy, a los cinco años de la conferencia, por salvar la verdad histórica, debió haber escrito la rectificación que mi pobre artículo le ha inspirado.

En cuanto al calificativo de vulgares, que el señor coronel Salvo da a las palabras del inmortal batallador del Morro de Arica, permítame que le niegue competencia para tan decisivo fallo. Así como las obras del espíritu se juzgan solo con el espíritu, así los arranques del patriotismo se aprecian con el corazón y no con la cabeza, se sienten y no se discuten. En la proclama de Nelson en Trafalgar, "la Inglaterra espera que todo buen inglés, cumplirá con su deber", no puede caber más llaneza. El famoso Ou´il mourütil de Corneille en los Horacios, es una exclamación de encantadora sencillez.

En un de la educación de Bolognesi nada más natural y espontaneo que su respuesta; Quemaré hasta el último cartucho.

Y a propósito, y por vía de ampliación, quiero terminar refrescando la memoria del señor coronel Salvo con la copia de unas pocas líneas de la página 1125, tomo III, de la Historia de la Guerra del Pacífico, por Benjamín Vicuña Mackenna, volumen impreso en Chile a fines de 1881.

Dice el historiador chileno: "Llegando el parlamentario a la presencia del jefe de la plaza, la conferencia fue breve, digna  casi solemne de una y otra parte. Entablase, el siguiente diálogo, que conservamos en el papel desde una época muy inmediata a su verificación, y que, por esto mismo, fielmente copiamos:

Lo oigo a usted, señor, dijo Bolognesi con voz completamente tranquila

Señor, contestó Salvo, el general en jefe del ejército de Chile, deseando evitar derramamiento inútil de sangre, después de vencido en Tacna el grueso del ejército aliado, me envía a pedir la rendición de está plaza, cuyos recursos en hombres, víveres y municiones conoce.

Tengo deberes sagrados y los cumpliré quemando el último cartucho. Entonces está cumplida mi misión, dio el parlamentario, levantándose, etc., etc."

En la página 1127 pone el señor Vicuña Mackenna una nota que a la letra dice:

"La intimación de Arica me referida por el mayor Salvo a los pocos días de su llegada a Santiago, en junio de 1880, conduciendo en el Itata a los prisioneros de Tacna y del Morro, y la hemos conservado con la fidelidad de un calco".

Ya verá el señor coronel Salvo que yo no he escrito un romance ni dado pábulo a mi fecunda imaginación, como tiene la amabilidad de afirmarlo en su artículo rectificatorio. Si Bolognesi no pronunció la vulgaridad de quemaré el último cartucho, en tal caso, ateniéndonos a Vicuña Mackenna y desdeñando otros informes y documentos oficiales, sería el mismo coronel Salvo, y no yo, el inventor de esa (para mí y para el sentimiento patriótico de los peruanos) bellísima y épica vulgaridad.

     Ricardo Palma

Lima, septiembre 18 de 1885

 La respuesta de Ricardo Palma, demostró lo cierto, que dice el famoso refrán "Para mentir y comer pescado, hay que tener mucho cuidado", le cayó como anillo al dedo, al coronel Salvo.

En cambio la imagen del coronel Francisco Bolognesi, alcanzó no sólo trascendencia nacional, sino reconocimiento mundial, como indica Gerardo Vargas Hurtado, en su libro "La batalla de Arica", "durante la guerra entre Rusia y Japón, los ejércitos de este país tomaron Porth Arthur, después de prolongado sitio en enero de 1905, al conocer la noticia, el Zar Nicolás se lamentó de que no hubiera estado encomendada la defensa de la plaza a un Bolognesi, en vez de Stoessel, que capituló cobardemente. (8)

Por Juan Carlos Saldaña Salmón - Junio 2023


Fuentes consultadas

 

(1)  Gustavo Ponz Musso – “El coronel Bolognesi y el expansionismo chileno” – Fondo editorial del Congreso del Perú.

(2)  Comisión Permanente de la Historia del Ejército Peruano – “La epopeya del Morro de Arica”

(3)  Comisión Permanente de la Historia del Ejército Peruano – Ob, citada

(4)  Comisión Permanente de la Historia del Ejército Peruano – Ob. Citada

(5)  Comisión Permanente de la Historia del Ejército Peruano – Ob. Citada.

(6)  Teniente Coronel de Infantería Carlos María Fraquelli – Artículo “Roque Sáenz Peña: El héroe del Pacífico”, Buenos Aires, Argentina.

(7)  Ricardo Palma – “Tradiciones Peruanas”

(8)  Gerardo Vargas Hurtado – “La batalla de Arica”.



domingo, 4 de junio de 2023

4 DE JUNIO 1830: MUERE ASESINADO EL MARISCAL ANTONIO JOSE DE SUCRE

 

El 4 de junio de 1830, muere asesinado en Berruecos, Colombia, el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, cuando regresaba de Bogotá a Quito, donde residía con su esposa e hija. Murió a los 35 años de edad.

Sucre nació en Cumaná, actual Venezuela el 3 de febrero de 1795, fue el principal colaborador del Libertador Simón Bolívar, triunfando en las batallas de Pichincha y Ayacucho, que definieron la independencia de Ecuador, integrándose a la Gran Colombia y la de Perú.

Posteriormente, apoyó la independencia de Bolivia



sábado, 3 de junio de 2023

3 DE JUNIO 1879: COMBATE NAVAL DE PISAGUA

 

Luego del combate de Iquique del 21 de mayo, el Huáscar continuo con sus incursiones. En la madrugada del 3 de junio, a las 5:50 a.m. a la altura de Huanillos y Punta Lobo, avistó 2 buques enemigos, al acercarse a una distancia de 5 millas, Grau pudo reconocer que se trataban del blindado “Cochrane” y la corbeta la “Magallanes”, que enfilaron su proa sobre el Huáscar, empezaron una persecución contra la nave peruana, que no contaba con buen andar, debido a la mala calidad de carbón que había cargado.

A 6 horas de persecución, la distancia se acortó al máximo, y el Cochrane hizo 2 tiros, que cayeron distantes a la popa del Huáscar, en ese momento Grau decidió aceptar el combate y convoca a su tripulación, y los arenga con la siguiente proclama:

“Valientes del Huáscar, la suerte nos coloca por tercera vez al frente de los enemigos, y dentro de breves minutos nos empeñaremos en la lucha. No excito vuestro arrojo y serenidad, porque ya habéis probado elocuentemente que os sobran para combatir y confundir a los enemigos. No importa que sus fuerzas sean superiores, porque tenéis un corazón aún mucho más fuerte, pues se halla blindado por el ardiente fuego del patriotismo; y venceréis, porque nuestra causa es santa, y porque defendemos, no sólo la honra de nuestra querida patria, sino también la de una republica hermana y aliada, injusta y alevosamente ofendida por los mismos enemigos. ¡Tripulantes del Huáscar! ¡Viva el Perú!

El Huáscar, respondió los ataques del blindado chileno con cuatro disparos de cañón de su torre y tres con los de popa, con esto el Huáscar pudo salir librado sin menoscabar su blindaje, esta acción aumentó el desprestigio de Revolledo, el Almirante de la escuadra enemiga.

La única pérdida del Huáscar, fue la del Joven Antonio Cucalón, que estando sobre la resbaladiza cubierta del Huáscar, cayó al mar. En el diccionario biográfico marítimo del Perú, de Jorge Ortiz Sotelo y Alicia Castañeda Martos, indican que Antonio Cucalón, al estallar la guerra, se embarcó en el Huáscar como ayudante del detall. En el combate sostenido el 3 de junio, cayó al mar. Su nombre pasó a ser utilizado para calificar a los civiles que se embarcaban en la Armada o agregaban al Ejército como voluntarios.

Fuente:

-          Narración histórica de la guerra de Chile contra Perú y Bolivia – Mariano Felipe Paz Soldán

-          Diccionario Biográfico Marítimo Peruano – Jorge Ortiz Sotelo y Alicia Castañeda Martos.

                                 Fuente: Pintura de Fernando Saldías




viernes, 2 de junio de 2023

2 DE JUNIO: 1825 FALLECE JOSÉ FAUSTINO SÁNCHEZ CARRIÓN

 

Muere en Lurín José Faustino Sánchez Carrión, a los 38 años a consecuencia de una enfermedad. Fue un precursor independentista e ideólogo, conocido como “El Solitario de Sayán”.

Nació en Huamachuco el 13 de febrero de 1877, fue hijo de Agustín Sánchez Carrión y Teresa Rodríguez.

Tuvo una decisiva actuación en el establecimiento del sistema de gobierno republicano en el Perú.

En 1822 fue representante del primer Congreso Constituyente del Perú. Fue uno de los redactores de la primera Constitución Política del Perú, de corte liberal. Integró luego la comisión que fue a Guayaquil para invitar a Bolívar al Perú.

 Junto con Javier Mariátegui y Manuel Pérez de Tudela, fundó la revista La Abeja Republicana, donde escribió bajo el seudónimo de «El Solitario de Sayán», publicó sus famosas cartas, a través de las cuales, desde su punto de vista ideológico liberal, criticó al gobierno monárquico y propuso la república como mejor forma de gobierno.

Fue Secretario o Ministro General de Bolívar, a quien acompañó a lo largo de su campaña victoriosa en suelo peruano, gestionando los recursos necesarios para el Ejército Unido Libertador, que venció en Junín y Ayacucho.

 Luego fue ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores, de 1824 a 1825, y como tal firmó las invitaciones cursadas por Bolívar a los gobiernos americanos para que enviaran sus representantes a un congreso anfictiónico, que sería el Congreso de Panamá,  

 Murió prematuramente, víctima de una enfermedad.

Corrió el rumor de que Bolívar lo mandó envenenar, pero según la autopsia (de la que se conserva sólo un fragmento) que le practicó el médico Cayetano Heredia su muerte se debió a la rotura de un aneurisma que tenía en el hígado.

Días antes, el 25 de enero, había sido asesinado Bernardo Monteagudo, y Sánchez Carrión fue mencionado como uno de los principales sospechosos de haber sido el autor intelectual del crimen, Sánchez Cerro fue opositor a las ideas monárquicas de Monteagudo, quién fue finalmente expulsado del Perú en 1822, y había llegado a realizar un llamamiento público para que cualquier habitante matara a Monteagudo si volvía a Perú, garantizándole la impunidadhecho que dio crédito al rumor que Bolívar lo había mandado a envenenar.

Sus restos se encuentran en el Panteón de los Próceres.



 

Fuente

-Historia de la República del Perú. 1822 – 1933, Tomo 1 - Jorge Basadre.

- Congreso de la República.

jueves, 1 de junio de 2023

RELACIONES PERÚ - MÉXICO

 

RELACIONES PERÚ – MÉXICO

México y Perú, 2 naciones hermanas, herederas de grandes culturas como fueron los aztecas y los Incas, que por casi 300 años fueron los más importantes virreinatos de España en América.

Coincidentemente unidos por el año 1821, fecha en que México consolidaba su independencia, en tanto que Perú la declaraba. Dos años después, ya como países libres, México y Perú, decidieron iniciar sus relaciones diplomáticas en enero de1823.

Es una verdadera lástima, que en este año en que se recuerda el bicentenario de las relaciones entre México y Perú, esa relación este en su más bajo nivel, y según las últimas declaraciones del Presidente mexicano, Andrés López Obrador, nos encontramos en una tácita ruptura de relaciones diplomáticas e incluso comerciales, esperemos que a pesar de las desafortunadas declaraciones del Presidente López, los empresarios y el mexicano de a pie, sigan manteniendo relaciones amistosas con nuestro país, invocando a la histórica relación entre nuestras naciones, recordando la gratitud de México con el Perú, por hechos que sucedieron antes y después de la independencia mexicana, en la que tuvieron un rol importante, personajes originarios del Perú, que contribuyeron con la independencia y con la libertad, que goza el país azteca.


El primero hecho data, desde el inicio del proceso de independencia de México, en 1808, con la participación de Fray Melchor de Talamantes (1), un sacerdote mercedario, originario de nuestra tierra, nacido en la ciudad de Lima en 1765, en el aún virreinato del Perú. Talamantes se educó en San Carlos y en la Universidad de San Marcos, en donde conoció de las ideas libertarias que venían desde Francia y en donde fue influenciado por la corriente de pensamiento de la ilustración, y conoció a José Baquíjano y Carrillo, Toribio Rodríguez de Mendoza e Hipólito Unanue, quienes años después, tuvieron gran participación en el proceso de independencia del Perú.

A fines del siglo XVIII, Talamantes decide viajar a España, y por motivos políticos, hace escala en México, quedándose en el virreinato de Nueva España, años después, fue quien preconizo en México las ideas en relación a tener un plan emancipador, llegando a participar en la junta de gobierno en el año 1808; por sus ideas y acciones a favor de la libertad de los pueblos de América, fue encarcelado en la prisión de la fortaleza de San Juan de Ulúa, en Veracruz, donde falleció en 1809 a consecuencia de una enfermedad.

Las ideas de Talamantes, fueron las que estimularon, para que en 1810, el cura Miguel Hidalgo y Castilla, lanzará el grito de Independencia en Dolores.

Talamantes, fue reconocido como Precursor de la Independencia de México, y su nombre se encuentra inscrito en el monumento "El Ángel de la Independencia", ubicado en el famoso paseo de la Reforma del distrito Federal, lugar emblemático de las grandes concentraciones populares.





5 décadas después, exactamente 53 años, en 1861, México sufrió uno de sus más grandes amenazas, que hicieron peligrar su libertad e independencia, cuando las potencias europeas de Inglaterra, España y Francia decidieron invadir el territorio mexicano, lo que finalmente ocurrió, únicamente por los franceses, al desistir en esa operación las monarquías de Inglaterra y España.

En esos años, gobernaba en el Perú, el Mariscal Ramón Castilla, quién tenía un profundo sentimiento de solidaridad americana, fue así que en coherencia con sus principios, el Perú fue el primer país de América en protestar contra la agresión Franco - española - inglesa, nuestro Presidente dio instrucciones al Canciller José Fabio Melgar, quién el 14 de  noviembre, remitió una circular a los representantes peruanos en Francia, Inglaterra y España, a los que les comunicaba la honda preocupación del Perú, ante una posible intervención en México, y los autorizaba, a que emitieran ante los respectivos gobiernos la posición peruana en contra de esa medida, y los instaba a que toda diferencia con México, se debían resolver por los medios que permite la ley internacional, y en especial de evitar cualquier transformación política, que afecte la independencia y soberanía de México.

Una semana después, el 20 de noviembre, el Perú envió una circular a los gobiernos de América, en donde les comunicaba, que lamentablemente las reclamaciones de las potencias europeas con México, habían interrumpido las relaciones amistosas entre esos países, y que por tanto era inminente el empleo de la fuerza contra México, y de darse ese estado, Perú invocaba a los Estados Americanos, adoptar una política que signifique para la Europa la unión moral de la América independiente, ante posibles amenazas a la independencia de las Naciones libres de América.

Las declaraciones de Castilla, no sólo quedaban en buenos deseos, sino que deseando conocer sobre la situación de México, con informaciones directas, al día siguiente, el 21 de noviembre, decide nombrar como encargado de Negocios en México al Dr. Manuel Nicolás Corpancho (2), quién era su secretario personal, reconocido poeta y médico, quien viajaría en compañía de Juan C. Sánchez, como Secretario de 2a. clase y del Sargento Mayor D. Ramón Manrique, como Ayudante en la legación.


Fuente; Instituto Nacional de Antropología e Historia de México

 

A partir de ese momento, se dio inicio a lo que se denominó "La Misión De Corpancho en México", viajando a Nueva York en febrero de 1862 para tomar contacto con los diplomáticos mexicanos, e ir remitiendo al Perú de las informaciones sobre el proyecto de Francia de establecer una Monarquía en México, a cuya cabeza debería colocarse el Archiduque Maximiliano de Austria.

Luego el 16 de marzo, Nicolás Corpancho presentó sus credenciales ante el Presidente de México, Benito Juárez, quién conjuntamente con su Ministro de Relaciones Exteriores, manifestaron los sentimientos de una viva gratitud hacia el Gobierno peruano, por los pasos que ha dado en favor de México, y el interés que toma por la conservación de su nacionalidad e independencia.

Ya estando en tierras mexicanas, Corpancho colaboró activamente con el gobierno de Juárez, comunicando al gobierno de Castilla sobre las actividades y hechos importantes que se iban dando en el país azteca, hasta que se declaró el estado de guerra nacional, y se dio la heroica defensa en la batalla de Puebla del 5 de  mayo de 1862, en la  que ocasionaron un gran desastre a las fuerzas francesas, impidiendo su avance hacia la capital del país.

Luego el 12 de setiembre de 1862, por el apoyo Peruano y la labor desarrollada por Corpancho en México, la Junta Patriótica de la ciudad de México, nombró a S. E. el Presidente del Perú, Libertador Ramón Castilla, como su Presidente honorario, teniendo en cuenta los sentimientos americanos de  nuestro Presidente, y además como una prueba del agradecimiento de México, por la conducta que el Gobierno del Perú ha observado en la presente época, tan aflictiva para este desgraciado país.



Paralelamente, Francia envío refuerzos y de un nuevo dirigente francés para la lucha, retomando la ofensiva en 1863, invadiendo diversas ciudades de México, hasta sitiar la ciudad de Puebla entre los meses de marzo a mayo de 1863, finalmente, tras dos meses de férrea y heroica resistencia, se dio la victoria francesa, ocuparon Puebla el 19 de mayo, y ya sin oposición avanzaron hasta la ciudad de México, tomando la capital el 10 de junio, y días antes el gobierno del Presidente Benito Juárez, trasladó su gobierno al norte, a la ciudad de San Luis Potosí.

Sucedido esos hechos, Nicolás Corpancho comunicó al gobierno de Benito Juárez, que según la determinación del Cuerpo Diplomático, se mantendrían en México, pero en caso, hubiera algún cambio con relación a su gobierno, le manifestó que el Perú mantendría sus relaciones con el gobierno de San Luis Potosí, y que era un alto honor estrechar más aún las relaciones oficiales, y reiteraba su interés en seguir recibiendo comunicaciones oficiales del gobierno de Juárez.

Posteriormente el 24 de junio se instala en la ciudad de México, un gobierno provisional a cargo de un triunvirato, bajo el protectorado de las fuerzas invasoras de Francia, comunicando Corpancho a nuestro país, que su intención, es abstenerse de todo acto que pueda comprometer las relaciones del Perú, y mantenerse en una posición expectante, y sobre todo evitar cualquier acto que implique un reconocimiento oficial del régimen provisional, que buscaba instalar una Monarquía para el Archiduque Maximiliano de Austria, hecho que finalmente se consumó el 11 de julio de 1863, en que el Poder Ejecutivo Provisional de la Nación, comunicó que la Asamblea de Notables, aprobó  que la Nación mexicana adoptaba por forma de Gobierno la Monarquía moderada hereditaria, con un príncipe católico, que tomará el título de Emperador de México, ofreciéndose la Corona Imperial de México al Príncipe Fernando Maximiliano, Archiduque de Austria para sí y sus descendientes.

Luego el 20 de julio, el gobierno provisional, comunicó oficialmente al gobierno peruano de las decisiones adoptadas, solicitando la cooperación moral de los Gobiernos amigos de México, entre los que se tiene la satisfacción de numerar al de S. E. el señor Ministro de Relaciones Exteriores de la República del Perú.

Tras el establecimiento de la Regencia del Imperio Mexicano, que gobernó hasta la llegada de Maximiliano I a México, Nicolás Corpancho, ayudó a los partidarios de Benito Juárez, que sufrían persecución; Corpancho alquiló cuatro viviendas en la Ciudad de México y alrededores, y bajo la protección de la bandera peruana, los albergó, y siguió como intermediario del gobierno de Juárez, que se encontraba en san Luis de Potosí, participando en reuniones en la que se fomentaba la resistencia contra los franceses.

Enterado el gobierno de la Regencia de las actividades de Corpancho, el 20 de agosto envió una nota al Canciller peruano Juan Antonio Ribeyro, comunicando que en aras de mantener una buena relación con el gobierno peruano, había ordenado la entrega de pasaportes a Nicolás Corpancho y a los miembro de su delegación, para que abandonen en el plazo de tres días el territorio mexicano. El mismo día, Corpancho recibía la comunicación, en la que le instaban abandonar la ciudad de México, en compañía de don Juan C. Sánchez y don Ramón Manrique.


Corpancho se embarcó en Veracruz el día 9 de setiembre en el vapor español México con rumbo a La Habana, lamentablemente la nave a un día de llegar a su destino, fue consumida por un incendio el día 13, en la que fallecieron casi todos los tripulantes y pasajeros, entre ellos los peruanos Corpancho, Sánchez y Manrique.

Referencias

(1)   Discurso doctor don Ramón Mena, Fray Melchor de Talamantes – Revista histórica del Perú – Tomo VIII – Lima, 1925

(2)   Las relaciones entre Perú y México – La Misión de Corpancho – Archivo histórico diplomático Mexicano – Secretaría de Relaciones Exteriores – México, 1923

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